sábado, 4 de febrero de 2023

Seuil. René Char

 SEUIL
Quand s’ébranla le barrage de l’homme, aspiré par la faille géante de
l’abandon du divin, des mots dans le lointain, des mots qui ne voulaient pas se
perdre, tentèrent de résister à l’exorbitante poussée. Là se décida la dynastie de
leur sens.
J’ai couru jusqu’à l’issue de cette nuit diluvienne. Planté dans le flageolant
petit jour, ma ceinture pleine de saisons, je vous attends, ô mes amis qui allez
venir. Déjà je vous devine derrière la noirceur de l’horizon. Mon âtre ne tarit
pas de vœux pour vos maisons. Et mon bâton de cyprès rit de tout son cœur pour vous.


UMBRAL Cuando el dique del hombre se estremeció, succionado por la gigantesca falla del abandono de lo divino, palabras a lo lejos, palabras que no querían perderse, intentaron resistir el embate desorbitado. Allí se decidió la dinastía de su sentido. 
Corrí hasta el final de esta noche diluviana. Plantado en el alba temblorosa, mi cinturón lleno de estaciones, os espero, oh amigos míos que estáis por llegar. Ya te adivino tras la oscuridad del horizonte. Mi hogar está lleno de deseos para vuestras casas. Y mi palo de ciprés ríe con todo su corazón

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